Juez y parte, y pierdo el juicio.
Intentas que te oiga en silencio y pretendes que cierre los ojos.
No intentes salir para entrar.
No hay sitio para ti.
Deja de hacerte notar de cualquier modo.
Inmólate, muela.
viernes, 9 de enero de 2009
jueves, 8 de enero de 2009
Km 0
Y si se borra tu sonrisa, te dibujo en el viento un vaivén de notas musicales.
Cierra los ojos e inspira despacio...
Cierra los ojos e inspira despacio...
martes, 6 de enero de 2009
Delirium Tremens
Me divierte desordenar tus palabras, procurando enredar tus cuerdas vocales.
Oigo tus pensamientos, aunque no digas nada.
Las letras se dibujan en mi cerebro. Las consonantes me guían a trompicones. Las vocales me elevan a tu cielo.
Búscale el sentido a lo que escribo.
Oigo tus pensamientos, aunque no digas nada.
Las letras se dibujan en mi cerebro. Las consonantes me guían a trompicones. Las vocales me elevan a tu cielo.
Búscale el sentido a lo que escribo.
domingo, 4 de enero de 2009
sábado, 3 de enero de 2009
viernes, 2 de enero de 2009
Juguete de amor
Anoche pasé frío y me desenamoré un poco.
Anoche pasé frío y fui poeta.
Anoche, mientras mi carne se helaba
y mi alma en mi cuerpo se escondía,
vi como mi amor para ti
era un juguete pasado ya de moda que ya nada valía.
Cualquier amanecer echarán
al viejo juguete de mi amor a un carro de basura,
y alejándose en la amarga soledad
oirá al carretero dar palos a su mula
que todo se lo da por un poco de paja
y, a veces, pochas uvas.
Y estaré allí donde ya nada vale nada
hasta que algún día una dulce gitanilla,
con mocos y pecas en la cara,
limpie con su manga grasienta
la suciedad que la sociedad pegó a mi alma;
y volveré a ser un juguete reluciente de amor y de alegría.
¡Que importa que me engañes si luego me sonríes!
¡Qué importa ser poeta o ser basura!
Anoche pasé frío en el cuerpo y en el alma...
Anoche pasé frío y quedó mi libertad de amor helada.
jueves, 1 de enero de 2009
And a happy new year...
Eslabón de una cadena.
Los extremos se separan, cada vez más.
A mi no me queda más remedio que amarrarme con fuerza a los demás eslabones para evitar que la cadena se rompa.
Me estiro lo que puedo.
Cedo, duele demasiado.
Los extremos se separan, cada vez más.
A mi no me queda más remedio que amarrarme con fuerza a los demás eslabones para evitar que la cadena se rompa.
Me estiro lo que puedo.
Cedo, duele demasiado.
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