Amanece por fin en viernes, un viernes que ha tardado en llegar...
Estos días atrás he visto más la luna que el sol.
He apreciado como una luna llena se escondía a la misma velocidad con la que el sol se disponía a salir, lento, haciéndose rogar, y alumbrando cualquier cosa antes que a mí, disfrazada de polo de limón...
Al mismo tiempo, tomo un jarabe con sabor a verano. Traslado mi memoria a otro lugar, a unos meses atrás. Y sueño con zambullirme en una piscina y poder respirar...
Esta semana he tenido sueño, y me ha faltado tiempo para soñar.
1 comentario:
Odio a los hombres grises y la invención del tiempo, y estar sometida siempre a horarios y fechas de entrega. Para soñar siempre tendría que haber tiempo.
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