En cierto modo, te obligo a que de una vez te hagas el pendiente.
En ese momento creo que has perdido toda la fuerza y te ha costado sacar un poco de valentía, pero me has regalado unos minutos de risa.
Consigues a tu señor tortuga mientras vamos de un lado a otro huyendo de la cabalgata.
Te hago fotos con él.
¿Crees que podría tener mejor regalo de Reyes?
2 comentarios:
Pues sí...
qué tonto... me hubiera gustado despertarme contigo, pero no ha podido ser..
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