Son tus ojos no-tristes.
Es esa raya que te sale de llorar, sin haber llorado.
Es el brillo en tu mirada.
Son tus pestañas de niña.
Es tu piel, suave.
Tu pelo y tu no-pelo pinchante.
Son tus manos perfectas.
Tus labios carnosos, tu lengua, tu aliento.
Fueros tus pies calentando los míos.
Tu cuerpo a medida.
Tu voz, tus palabras, tus letras.
Susurrándome guapa al oído.
Tú, tus cosas, tuya...
Nunca dejes de ser tú, sino el nosotros no está completo.
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