He visto amanecer desde un banco, horas después de haberme despertado.
No he dormido lo suficiente como para estar lúcida, y es ahora cuando mis órganos empiezan a funcionar con normalidad y mis articulaciones comienzan a desentumecerse tras el frío pasado.
Llevo horas contando minutos, que es lo único que pasa en el lugar donde me encuentro.
Sola. Acompañada por una música que callará cuando la batería de litio lo decida...
Apenas me alumbra un color gris que sale de un sol oculto tras un amasijo de nubes.
A lo mejor aún no ha terminado de amanecer...
¿Qué hago yo con un chaleco amarillo?
(11:10 a.m.)