Me siento en el coche demasiado erguida.
Subo la música hasta que dejo de escuchar el sonido exterior.
Empieza a sonar una canción de estampida mientras decenas de coches subimos una cuesta.
Los baches de la carretera hacen que sienta que empiezo a trotar, y las nubes del cielo toman la forma de un león muerto.
Aspiro lo que siento y me lo guardo dentro para tenerlo presente.
Mierda a montones por todas partes...