No pienso escribir cómo me siento.
Hoy no voy a darte más importancia.
Intentas desmoronar mi equilibrio e integrarte en todos los ámbitos de mi vida.
Pero no es tan fácil, ¿sabes?
Soy capaz de cantar tan fuerte que no pueda oirte.
Capaz, de cerrar los ojos, dormir... Y no apareces en mis sueños.
Tú, en cambio, sólo eres capaz de causarme un malestar.
Te gano por puntos, qué paradójico. Cuando precisamente es eso lo que me falta para ganarte...
No me motivas, no me entusiasmas, no me gustas.
¡Sal de mi vida ya!
...que la vida es un carnaval