Tu luz me ilumina el camino.
Tus brazos me mecen, me dan seguridad, me guian, me acompañan.
Tus labios me susurran al oído palabras que activan recuerdos, escalofríos.
Tus pies, caminando al lado de los míos.
Tu sonrisa, tus gestos, tus palabras...
Tú. Yo. Nosotros, creando momentos.
A cada paso miro atrás y me sorprendo, te quiero un poco más.
Y sigo caminando, entusiasmada, sin querer desprenderme nunca de esta ilusión...