Tan rápido como arrancaste aquella flor, ahora marchita, latía mi corazón al pensar que iba a volverte a ver...
Es esa sensación de cosquilleo, de mariposas, de bichejos correteando por dentro de mi. Causando palpitaciones, calambres, tirones... y tocándome el corazón desde donde estés.
¿Dónde compras la magia para hacer cada momento tan especial?