Un cúmulo de sensaciones se agolpan tras la puerta,
buenas vibraciones, buenas noticias, buenos momentos.
Y un dolor que sólo me recuerda en contadas ocasiones que sigue ahí.
¡Hoy sólo tengo ganas de gritarle al mundo que la vida es bella!
Qué perfecto, ¿no? La luna, tu risa, tus ojos...
You make me happy! (y si no se dice así...)