No sigo soñando.
Mientras soñaba, mi situación física no era esta. Me encontraba enredada en unas sábanas que me daban un calor que ahora no tengo.
En mi sueño, mi estado de ánimo era, sin duda, otro, y recuerdo haber visto un sol que hoy las nubes no me dejan ver.
El sol que me falta no me dota de la energía suficiente, qué triste funcionar con luz solar...
La lluvia y el color gris que todo lo inunda, hace que hoy, más que nunca, tenga ganas de volverme a la cama, y seguir soñando.
¿Puede un lunes de octubre caer en martes?
Mañana será otro día (I hope).