...y que entre tus brazos pueda descansar tranquila.
Apresaré con mis piernas tu cuerpo hasta sentirte tan cerca que confunda tu piel con la mía.
Te confesaré cosas mientras mis pestañas te hacen cosquillas al rozar tu cara.
Y en ese momento estaré tan segura de mí misma que sólo podré decirte Te quiero.
Te tengo, libremente mío.