Debe tratarse de armonía.
Tu respiración y la mía se acompasan sin perder el ritmo.
Tu voz complementa la mía y juntos hacemos las dobles voces.
Acordamos los silencios y tratas de ir siempre un paso por delante.
Yo intento saltarme un poco las normas y arriesgar con todo.
Y desde el principio hasta el final, procuro no separarme de ti porque si no, nada tendría sentido.
Te quiero en Si bemol.