No busco más que tus ojos en la oscuridad de la noche.
No pretendo más que escuchar tu tranquila respiración, impidiendo que el silencio inunde la habitación.
No tengo más deseos que acurrucarme en tu pecho. Ahora me siento segura.
Sólo quiero que se detenga el tiempo.
Al despertar, te regalo una sonrisa.