Aunque el sol me ciegue, todos los atardeceres me parecen preciosos.
Me encanta que el cielo se tiña de colores rosados aunque deteste el rosa.
Me gustan las nubes y me encanta la niebla.
Me gusta que llueva. Los rayos, las gotas golpeando mi ventana y el olor a lluvia.
Me encanta la nieve, las flores, el verde, el mar y las hojas caídas en otoño.
Me gustan los caballos y las vacas.
Dos coches cambiando a la vez de carril me parece natación sincronizada.
Me gusta la luna llena y la luna nueva, las estrellas, el sol y los cielos azules.
Me gusta la complejidad de las cosas sencillas.
Me gusta saber que estas cosas solo pasan cuando eres feliz.
domingo, 17 de octubre de 2010
miércoles, 13 de octubre de 2010
Baticao
¿Sabes lo que pasa?
Que intento decir esto sin sonar cursi.
Que tengo que cambiar palabras ñoñas por otras y sustituir la rima fácil por unos versos en prosa.
Entonces pienso en decirlo con una canción, pero todavía no la he inventado.
Y mi corazón intenta hacerse notar más fuerte porque sabe que estoy hablando de ti.
Creo que empieza ese tono. Rectifico:
Cuando apareces en mi mente y te escribo palabras, casualmente, mi pulso se acelera y corren dentro de mi miles de hormigas rojas que consiguen provocar una sensación de vacío en mis brazos porque no están rozando tu cuerpo en este momento.
Lo siento, creo que no puedo evitar ser un poco cursi a veces...
Es que eres mi luz...
Que intento decir esto sin sonar cursi.
Que tengo que cambiar palabras ñoñas por otras y sustituir la rima fácil por unos versos en prosa.
Entonces pienso en decirlo con una canción, pero todavía no la he inventado.
Y mi corazón intenta hacerse notar más fuerte porque sabe que estoy hablando de ti.
Creo que empieza ese tono. Rectifico:
Cuando apareces en mi mente y te escribo palabras, casualmente, mi pulso se acelera y corren dentro de mi miles de hormigas rojas que consiguen provocar una sensación de vacío en mis brazos porque no están rozando tu cuerpo en este momento.
Lo siento, creo que no puedo evitar ser un poco cursi a veces...
Es que eres mi luz...
jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Sentir
Necesito tiempo.
Necesitamos tiempo.
Necesito que las circunstancias nos concedan un tiempo para nosotros.
Necesito sacar provecho al tiempo que tengo para mi misma.
Necesito encontrar algo frente a un espejo.
Necesito ser fuerte y no ser de hielo.
Necesito arder sin quemarme.
¿Necesitas algo más de mi?
Necesitamos tiempo.
Necesito que las circunstancias nos concedan un tiempo para nosotros.
Necesito sacar provecho al tiempo que tengo para mi misma.
Necesito encontrar algo frente a un espejo.
Necesito ser fuerte y no ser de hielo.
Necesito arder sin quemarme.
¿Necesitas algo más de mi?
domingo, 12 de septiembre de 2010
Q
Pienso que así estás muy bien.
Que recién despierto estás mimoso y sólo quieres que te abrace.
Tú amenazas con portarte mal para que vea que, en realidad, no eres tan malo (eres).
Me divierto al escucharte hablar y me vuelvo loca buscando un pos-it en mi habitación.
No te dejas nada, pero tu camiseta sigue encima de mi silla.
Un camarero nos mira y sonríe pensando "mira estos dos tortolitos que se acaban de enamorar".
Creo que se nos nota tanto porque me enamoras a cada momento.
No te vas a librar de mi, te necesito.
Que recién despierto estás mimoso y sólo quieres que te abrace.
Tú amenazas con portarte mal para que vea que, en realidad, no eres tan malo (eres).
Me divierto al escucharte hablar y me vuelvo loca buscando un pos-it en mi habitación.
No te dejas nada, pero tu camiseta sigue encima de mi silla.
Un camarero nos mira y sonríe pensando "mira estos dos tortolitos que se acaban de enamorar".
Creo que se nos nota tanto porque me enamoras a cada momento.
No te vas a librar de mi, te necesito.
jueves, 9 de septiembre de 2010
miércoles, 25 de agosto de 2010
Sparrow
No puedes seguir pretendiendo que tu moreno se plasme para siempre en tu piel.
Miles de extraños acontecimientos y un duendecillo escondido hacen que tu tarde de ordenador sea distinta y te decides por hacer limpieza.
Encuentras cosas que guardas incomprensiblemente y que deberías haber tirado hace mucho tiempo.
Rompes, arrugas y tiras.
Miras cosas con cariño, intentas recordar sucesos, sonríes, guardas.
Despliegas ante tus ojos una cantidad desmesurada de papeles que te resistes a conservar.
Empiezas por dar una pequeña ojeada y, después, no puedes parar de leer.
Observas nombres de gente que ya ni recuerdas y te vuelves a enterar de porqué sucedieron cosas que te contaron.
Tratas de visualizar las cartas que tú escribiste a través de sus respuestas.
Una sonrisa se planta en tu cara. Es gracioso leer estas cosas...
Descubres porqué eres cómo eres y porqué eras como eras.
Entiendes que en esas cartas fuiste escribiendo tu camino y empezaste a guionizar tu futuro.
Muchas de esas cartas ni las recordabas. Dudas porqué aún guardas algunas y te jode haber sido tan tonta como para tirar otras.
Y fueron buenos y no tan buenos momentos.
Fueron inocentes.
Y miras esas cartas con la única nostalgia de que el tiempo pasa muy rápido y a veces tu memoria no te deja recordar.
Pero te hace feliz leer algunas porque ciertas personas siguen a tu lado.
Unos se fueron y otros han llegado.
No echo de menos nada. Quizá el escribirnos cartas...
Por suerte alguien me deja notitas escondidas por los rincones de mi habitación.
Miles de extraños acontecimientos y un duendecillo escondido hacen que tu tarde de ordenador sea distinta y te decides por hacer limpieza.
Encuentras cosas que guardas incomprensiblemente y que deberías haber tirado hace mucho tiempo.
Rompes, arrugas y tiras.
Miras cosas con cariño, intentas recordar sucesos, sonríes, guardas.
Despliegas ante tus ojos una cantidad desmesurada de papeles que te resistes a conservar.
Empiezas por dar una pequeña ojeada y, después, no puedes parar de leer.
Observas nombres de gente que ya ni recuerdas y te vuelves a enterar de porqué sucedieron cosas que te contaron.
Tratas de visualizar las cartas que tú escribiste a través de sus respuestas.
Una sonrisa se planta en tu cara. Es gracioso leer estas cosas...
Descubres porqué eres cómo eres y porqué eras como eras.
Entiendes que en esas cartas fuiste escribiendo tu camino y empezaste a guionizar tu futuro.
Muchas de esas cartas ni las recordabas. Dudas porqué aún guardas algunas y te jode haber sido tan tonta como para tirar otras.
Y fueron buenos y no tan buenos momentos.
Fueron inocentes.
Y miras esas cartas con la única nostalgia de que el tiempo pasa muy rápido y a veces tu memoria no te deja recordar.
Pero te hace feliz leer algunas porque ciertas personas siguen a tu lado.
Unos se fueron y otros han llegado.
No echo de menos nada. Quizá el escribirnos cartas...
Por suerte alguien me deja notitas escondidas por los rincones de mi habitación.
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